5 documentos legales clave antes de tu primera ronda
Term sheet, SAFE, SPA, SHA, vesting: cada uno afecta cuánto recibes en el exit, quién toma decisiones y cuánto control mantienes. La guía para entenderlos antes de firmar.
Más del 75% de los fondos de Serie B requieren estados auditados. Qué revisa el auditor, qué errores aparecen más en startups y cómo prepararte antes de que empiece.
Más del 75% de los fondos de Serie B o mayor requieren estados financieros auditados de los últimos dos años, según la NVCA. La auditoría externa es el proceso por el que una firma independiente revisa esos estados y emite una opinión formal sobre si representan la situación real de la empresa.
El auditor externo no está buscando fraude, aunque lo detectaría si lo hubiera. Su objetivo es verificar que los estados financieros cumplen con los principios contables aplicables (GAAP en EE.UU., IFRS en la mayoría de los países de Latam) y que presentan razonablemente la situación financiera de la empresa.
Las áreas que reciben más atención en startups: reconocimiento de ingresos (especialmente en SaaS, donde la contabilización de suscripciones tiene reglas específicas), valoración del inventario si aplica, gastos de compensación en equity (el costo de las opciones y RSUs debe contabilizarse según ASC 718 o equivalente), y pasivos contingentes no registrados.
Una auditoría completa incluye el estado de situación financiera (balance general), el estado de resultados, el estado de flujos de efectivo y el estado de cambios en el patrimonio, más notas explicativas. Esos documentos deben estar preparados en el formato contable correcto antes de que empiece la auditoría: el auditor no los prepara, los revisa.
Si tu empresa no ha tenido contador dedicado, el primer paso es contratar uno (o una firma de contabilidad) que prepare los estados financieros bajo el estándar correcto. Solo después viene el auditor externo a revisarlos.
Una auditoría de un año fiscal para una startup de tamaño mediano tarda entre tres y seis meses desde que se contrata al auditor hasta que se emite el informe. El proceso tiene fases: planificación (el auditor entiende el negocio y los riesgos), trabajo de campo (revisión de documentos, confirmaciones externas, pruebas), y emisión del informe.
El mayor factor de demora es la falta de documentación de la empresa: si los registros contables no están organizados, si faltan facturas, o si hay transacciones sin soporte documental, el auditor tiene que esperar, y eso cuesta dinero en honorarios.
En startups que hacen su primera auditoría, los hallazgos más frecuentes son: ingresos reconocidos antes de tiempo (por ejemplo, reconocer el pago anual de un cliente SaaS como ingreso de un solo período en vez de diferirlo mensualmente), gastos de compensación en equity no contabilizados correctamente, ausencia de políticas contables documentadas, y diferencias entre el cap table y los registros contables de la emisión de acciones.
Ninguno de estos errores es necesariamente fatal: la mayoría son ajustes que se corrigen en la presentación. Pero algunos pueden requerir reestatar períodos anteriores, lo que es más complejo y más caro.
Seis meses antes de la auditoría: contratar el auditor externo (las firmas buenas tienen lista de espera), asegurarse de que el contador interno tiene los registros completos y ordenados, revisar que el cap table coincide con los registros contables, y documentar las políticas contables de la empresa por escrito.
Un mes antes: preparar el data room con los documentos que el auditor pedirá: contratos con clientes, facturas de gastos materiales, extractos bancarios, documentos de deuda, actas de board. Cuanto más organizado esté ese material, más rápida y barata será la auditoría.
La preparación para la auditoría no es solo un ejercicio de cumplimiento: es el proceso de convertir la empresa en una organización con finanzas verificables, lo cual es un activo real en cualquier negociación futura.
Las startups chilenas que hacen su primera auditoría externa enfrentan un contexto diferente al de EE.UU. en varios aspectos:
Pianel sincroniza el cap table con los registros contables y genera el listado de instrumentos emitidos que el auditor externo necesita desde el primer día del trabajo de campo, sin recopilar documentos dispersos en emails y carpetas.
Term sheet, SAFE, SPA, SHA, vesting: cada uno afecta cuánto recibes en el exit, quién toma decisiones y cuánto control mantienes. La guía para entenderlos antes de firmar.
Los derechos pro-rata aparecen en casi todos los term sheets. Aceptarlos sin entender su impacto puede generar problemas serios en rondas futuras.
La liquidation preference determina quién cobra primero en una salida. Entenderla antes de firmar marca la diferencia entre un buen exit y uno decepcionante.
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