Artículo 3 de 10 · Gobierno Corporativo

Derechos de voto: clases de acciones y poder de decisión

No todas las acciones votan igual. Cómo funcionan las clases con voto múltiple, cuándo tiene sentido usarlas y cómo afectan al control del fundador.

Equipo Pianel·6 min de lectura

El voto es la forma más directa de controlar una empresa. Quién puede votar qué decisión, con cuánto peso, determina si los fundadores mantienen el control a medida que los inversores entran al cap table. La estructura de derechos de voto se diseña al incorporar la empresa y se modifica en cada ronda — entenderla es fundamental para proteger tu posición a largo plazo.

Voto estándar: una acción, un voto

En la estructura más simple, cada acción tiene derecho a un voto. Los fundadores con más acciones tienen más votos. Si los fundadores tienen el 60% de las acciones y votan en bloque, controlan cualquier decisión de accionistas que requiera mayoría simple.

El problema de esta estructura es que a medida que los inversores entran y los fundadores se diluyen, el control de los fundadores disminuye proporcionalmente. Después de varias rondas, los fundadores pueden tener el 30–40% de la empresa y perder las votaciones de accionistas si los inversores se coordinan.

Acciones de clase dual (dual-class shares)

La estructura de clase dual es la solución que usan empresas como Google, Facebook y Snap para que los fundadores mantengan el control de voto incluso después de diluirse significativamente. En este esquema existen dos clases de acciones comunes:

  • Clase A: Las acciones que se cotizan en bolsa o que reciben los inversores externos. Tienen 1 voto por acción.
  • Clase B: Las que retienen los fundadores. Tienen 10 votos (o más) por acción, lo que les da superpoder de voto sin importar cuántas acciones tengan.

Con esta estructura, un fundador con el 15% de las acciones totales puede controlar el 60–70% de los votos si sus acciones tienen 10x de poder de voto.

¿Cuándo tiene sentido implementar una estructura dual-class?

La estructura dual-class es más común en empresas que van a IPO y quieren que los fundadores mantengan el control post-salida. En etapas pre-IPO, los inversores institucionales son más reticentes a aceptarla porque reduce su poder de voto y su capacidad de influir en decisiones estratégicas.

Para una startup en etapa temprana en América Latina, el dual-class es inusual pero no imposible. Si tienes un fundador con una visión clara de largo plazo y quieres protegerla de la presión cortoplacista de los inversores, vale la pena explorarla con tu abogado al momento de incorporar. Es mucho más difícil de implementar retroactivamente.

¿Cómo votan las acciones preferidas de los inversores?

Las acciones preferidas de los inversores suelen tener el mismo número de votos que las comunes que recibirían si convirtieran (es decir, votan «as if converted»). Pero adicionalmente tienen derechos de voto especiales para ciertas decisiones: el veto sobre cambios en sus derechos, sobre nuevas emisiones de preferidas de rango superior y sobre la venta de la empresa.

Estos derechos de voto especiales — también llamados protective provisions — son parte de las acciones preferidas de los inversores, independientemente de su porcentaje. Un inversor con el 5% puede vetar la venta de la empresa si así está estipulado en las protective provisions.

Decisiones que requieren mayoría de accionistas

No todas las decisiones de la empresa se toman en el board. Algunas requieren aprobación de los accionistas, y para estas decisiones el porcentaje de acciones importa directamente:

  • Modificaciones a los estatutos
  • Aumento del número de acciones autorizadas
  • Fusiones y adquisiciones
  • Cambios en los derechos de una clase de acciones
  • Disolución de la empresa

Las mayorías requeridas varían por decisión y por jurisdicción: pueden ser mayoría simple (50% + 1), mayoría calificada (66% o 75%) o unanimidad. Tu abogado puede ayudarte a diseñar los estatutos para que las decisiones más críticas requieran mayorías que los inversores no puedan alcanzar sin los fundadores.

Cómo proteger tu voto durante las rondas

La regla general es negociar los derechos de voto al inicio, no al final. Una vez que los inversores tienen sus preferidas con protective provisions firmadas, modificarlas requiere su consentimiento — lo que reduce tu poder de negociación. Los derechos de voto que no negocias en el term sheet son los que cedes por defecto.

Derechos de voto en la SpA chilena: acciones con privilegio y el SHA como complemento

La SpA chilena permite emitir acciones con distintas series y privilegios, incluidos privilegios de voto. Esto permite crear estructuras de dual-class shares: acciones Serie A de fundadores con 10 votos y acciones Serie B de inversores con 1 voto. Sin embargo, esta estructura debe estar en los estatutos desde el inicio — modificarla después requiere unanimidad de todos los accionistas.

En la práctica chilena, la mayoría de las startups early-stage usa acciones ordinarias de una sola clase, con los derechos de voto diferenciados pactados en el SHA. Esto es más simple de implementar, pero tiene un límite: los derechos pactados en el SHA solo vinculan a quienes lo firman. Si un accionista transfiere sus acciones a un tercero que no adhiere al SHA, ese tercero no queda vinculado por los acuerdos de voto.

Para fundadores que quieren proteger su control a largo plazo, la recomendación es incorporar los derechos de voto diferenciados en los estatutos (vinculantes para todos los accionistas) y complementarlos con el SHA para materias contractuales. Tu abogado puede redactar estatutos con series de acciones de privilegio desde la constitución inicial de la SpA.

Derechos de voto en el estatuto vs. el SHA

Los derechos de voto pueden definirse en dos lugares: (1) El estatuto social de la SpA: define si existen series de acciones con voto plural, voto ponderado, o voto restringido. Estas disposiciones son oponibles a cualquier tercero (adquirentes, nuevos accionistas, acreedores) porque son parte del registro público. (2) El Shareholders' Agreement (SHA): puede establecer compromisos de voto entre los socios (ej., todos votan en bloque en ciertas materias), pero estos compromisos solo vinculan a los firmantes del SHA — no son oponibles a terceros que no lo hayan firmado. Para protecciones de voto permanentes que sobrevivan cambios de accionistas, el estatuto es el lugar correcto. Para acuerdos de voto entre socios que pueden cambiar con cada ronda, el SHA es más flexible.

Voto plural para fundadores: pros y contras

El voto plural (ej., 10 votos por acción para el fundador vs. 1 voto por acción para el inversor) permite a los fundadores mantener control efectivo del directorio y de las juntas de socios incluso después de diluirse significativamente en rondas de inversión. Es estándar en empresas como Google (Larry Page/Sergey Brin con acciones Clase B de 10×) y Snap (90× votos para los fundadores). En Chile, el Código de Comercio permite a las SpA tener múltiples series de acciones con diferentes derechos de voto (art. 424 y ss.). La desventaja: los inversores institucionales latinoamericanos son cada vez más reacios al voto plural porque dificulta su capacidad de influir en decisiones críticas. Para Series A+ con fondos serios, negocia si realmente necesitas voto plural o si las protective provisions del inversor cubren sus intereses sin necesitar esa palanca.

Quórum de junta de socios y aprobación de decisiones clave

La junta de socios de una SpA toma decisiones que no puede delegar al directorio: modificaciones estatutarias, aumento de capital con emisión de acciones, fusión o división de la empresa, disolución anticipada. El quórum y las mayorías para estas decisiones dependen del estatuto social: si este no especifica nada, rige el Código de Comercio (mayoría simple para la mayoría de las decisiones, con algunas excepciones para materias especiales). En la práctica, el SHA suele establecer mayorías calificadas (ej., 75% de las acciones con derecho a voto) para decisiones como la venta de la empresa o la modificación de los derechos de los accionistas. Si un inversor tiene el 25% y el SHA requiere 75% para M&A, ese inversor tiene veto efectivo sobre cualquier adquisición — aunque el estatuto diga que la mayoría simple es suficiente.

Resolución de bloqueos de voto: mecanismos de desempate

Un empate en junta de socios o en el directorio puede paralizar la empresa durante meses. Las soluciones más usadas en SHA chilenos: (1) Director de desempate: un independiente con voto dirimente que actúa como árbitro en caso de empate; (2) Cláusula de mediación obligatoria: antes de ir a juicio, las partes deben intentar mediación ante el Centro de Mediación del CAS (Centro de Arbitraje de Santiago); (3) Texas Shootout: cualquier parte puede ofrecer comprar las acciones de la otra al precio que proponga — la otra parte puede vender a ese precio o comprar a la misma valoración; (4) Arbitraje vinculante: el CAS o el CAM Santiago resuelven la disputa con laudo que equivale a sentencia judicial. El mecanismo de desempate debe estar definido en el SHA desde el inicio — intentar acordarlo cuando ya hay conflicto es casi imposible.

Pianel registra los derechos de voto de cada clase de accionistas y simula el impacto de nuevas emisiones sobre el control efectivo del board, para que los fundadores conozcan exactamente en qué momento pierden la mayoría antes de firmar cualquier ronda.

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