Artículo 9 de 10 · Gobierno Corporativo

Minutas y actas: cómo redactarlas correctamente

Las actas de board son el registro legal de las decisiones de la empresa. Qué debe incluir una acta, cómo redactarla sin ser abogado y dónde conservarlas.

Equipo Pianel·5 min de lectura

Las actas del board — también llamadas minutas — son el registro oficial de lo que sucedió en cada reunión de directores. No son una transcripción de la conversación ni un resumen ejecutivo: son el documento legal que certifica qué decisiones tomó el board, quién estuvo presente, qué se votó y cuál fue el resultado. Sin actas bien redactadas, las decisiones del board son difícilmente auditables y pueden ser impugnadas en una due diligence o un proceso judicial.

¿Qué debe incluir un acta de board?

Un acta de board mínimamente completa incluye:

  • Fecha, hora y lugar de la reunión (o confirmación de que fue virtual)
  • Lista de asistentes: Nombre de cada director presente, su rol y si hay quórum
  • Agenda de la reunión: Los puntos que se discutieron
  • Resumen de cada punto: No la discusión completa, sino los argumentos principales considerados
  • Resultado de cada votación: Cuántos votos a favor, en contra y abstenciones; quién votó qué si hay disidencias relevantes
  • Decisiones tomadas: Redactadas como resoluciones claras y ejecutables
  • Firma del secretario del board y, en muchos casos, del chair

¿Qué no debe incluir un acta de board?

El acta no es una transcripción. Incluir demasiado detalle puede ser contraproducente: en un litigio, las conversaciones informales registradas en el acta pueden ser usadas en contra de la empresa. Lo correcto es registrar el razonamiento principal y el resultado, sin capturar especulaciones, opiniones personales o discusiones que no llevaron a ninguna decisión.

Tampoco incluyas información que no quieres que sea parte del registro permanente de la empresa — la información sensible de competidores, estrategias confidenciales o negociaciones en curso puede mencionarse de forma genérica sin detalles específicos.

El formato de las resoluciones

Las decisiones del board se redactan como resoluciones formales. El formato estándar es:

«RESUELTO que el board de directores aprueba [descripción clara de la decisión], sujeto a [condiciones si aplica].»

Por ejemplo: «RESUELTO que el board de directores aprueba la emisión de 500.000 opciones de acciones comunes al precio de ejercicio de $0,45 por acción, con vesting de cuatro años y cliff de un año, a favor de [nombre del beneficiario].»

La claridad en la resolución evita ambigüedades futuras sobre exactamente qué se aprobó.

Written consent: decisiones sin reunión

No toda decisión del board requiere una reunión formal. Para decisiones rutinarias o urgentes, muchos estatutos permiten el written consent: todos los directores firman un documento que contiene la resolución, y esa firma tiene el mismo valor legal que un voto en reunión.

El written consent debe incluir la resolución completa, la fecha, y la firma de cada director. Es especialmente útil para la emisión de opciones a nuevos empleados, la aprobación de contratos urgentes o la ratificación de decisiones operativas que ya se tomaron pero que requieren formalización.

Dónde conservar las actas

Las actas son parte del «libro corporativo» de la empresa — el conjunto de documentos legales que registran la historia corporativa. Deben conservarse indefinidamente en un formato seguro y accesible. Esto incluye tanto el acta firmada original como cualquier escrito de consentimiento y los materiales distribuidos en la reunión (board deck, estados financieros, propuestas).

En la due diligence de cualquier ronda de inversión o adquisición, el comprador o inversor revisará las actas de los últimos años. Un libro corporativo incompleto o con actas mal redactadas es una señal de alerta que puede complicar la transacción. Mantener el libro actualizado es una tarea de bajo costo y alto valor.

Actas y libro corporativo en una SpA chilena: obligaciones legales y buenas prácticas

En Chile, las SpA no están obligadas por ley a llevar un libro de actas de directorio separado del Libro de Registro de Accionistas — la obligación legal de registro de actas aplica principalmente a las SA abiertas y cerradas. Sin embargo, cuando el SHA exige directorio formal (lo que ocurre en la mayoría de las startups con inversores), el SHA mismo suele establecer la obligación de registrar actas de cada sesión.

El libro corporativo de una SpA chilena profesional debe incluir: (1) el acta constitutiva y sus modificaciones, con las inscripciones del CBR correspondientes; (2) el Libro de Registro de Accionistas actualizado; (3) las actas de cada Junta Extraordinaria de Accionistas; (4) las actas de reuniones del directorio si existe directorio formal; y (5) copia de los contratos SHA y sus addenda. Este es el paquete mínimo que revisará cualquier due diligence serio.

Cuando llega una ronda de inversión o un proceso de M&A, el data room legal debe incluir el libro corporativo completo y actualizado. Una startup chilena que no puede mostrar este historial ordenado — o que tiene actas faltantes de Juntas Extraordinarias pasadas — genera desconfianza inmediata en el inversor o comprador. El costo de reconstruir el historial después es mucho mayor que el costo de mantenerlo actualizado desde el inicio.

Estructura de un acta de directorio válida en Chile

El Código de Comercio (art. 446 para SpA) y la Ley N°18.046 para S.A. requieren que las sesiones de directorio queden registradas en un libro de actas. Para una SpA, el acta debe incluir: fecha, hora y lugar de la sesión (o plataforma si es telemática, conforme Ley N°21.366); lista de directores presentes y quórum verificado; orden del día; resumen de las deliberaciones (no es obligatorio transcribir textualmente, pero sí documentar los argumentos materiales); acuerdos adoptados con resultado de la votación (votos a favor, en contra, abstenciones, y directores que declararon conflicto de interés); firma de todos los directores presentes. El acta puede firmarse con firma electrónica avanzada (FEA) o manuscrita con posterior notarización si se necesita para registros públicos.

Qué nivel de detalle registrar en las deliberaciones

La tensión más común es entre registrar poco (riesgo legal) y registrar demasiado (riesgo de que conversaciones preliminares queden en el récord legal permanente). La práctica recomendada: registrar los argumentos materiales que fundamentan cada decisión — los que demuestran que el directorio ejerció su deber de diligencia — pero no las opiniones exploratorias ni los debates internos de cortesía. Por ejemplo, ante la aprobación de una ronda de inversión: "El directorio analizó el Term Sheet de [fondo], las condiciones de mercado comparables, el impacto en el cap table (según proforma adjunta), y el plan de uso de fondos. Por unanimidad, se aprobó aceptar la oferta en los términos presentados.". Ese nivel de detalle protege al directorio sin exponer debates internos.

Actas para decisiones fuera de sesión (circular resolutions)

Para decisiones urgentes entre sesiones, muchos SHAs permiten la "resolución circular" o "acuerdo por escrito sin sesión": todos los directores firman un documento que equivale al acta de una sesión. En Chile, este mecanismo es válido para SpA si el estatuto o el SHA lo contempla expresamente. El documento debe indicar la decisión, la fecha, y contener la firma (puede ser FEA) de todos los directores con derecho a voto. Es especialmente útil para aprobar la firma de contratos urgentes, otorgamiento de poderes, o modificaciones de cuentas bancarias entre sesiones programadas. El libro de actas debe incluir estas resoluciones circulares en su numeración correlativa.

Due diligence de actas: lo que el inversor busca

Durante el due diligence de una ronda o una adquisición, el equipo legal del inversor revisará todas las actas de directorio y de juntas de socios de los últimos 2–5 años. Lo que específicamente buscan: (1) que todas las emisiones de acciones y opciones estuvieran respaldadas por acuerdo de directorio; (2) que los sueldos de directivos hayan sido aprobados formalmente; (3) que no existan acuerdos con partes relacionadas sin la divulgación de conflicto de interés correspondiente; (4) que el quórum para cada decisión importante fuera el correcto según el SHA. Una empresa con 3 años de operación y actas inconsistentes o incompletas puede enfrentar solicitudes de representaciones y garantías adicionales — o un descuento en el precio — equivalentes a UF 5.000–20.000 (USD 200.000–800.000) en transacciones medianas.

Pianel genera automáticamente el resumen del cap table actualizado que las actas del directorio necesitan adjuntar en cada emisión de acciones u opciones, asegurando que la documentación de gobierno y el registro de equity estén siempre sincronizados.

© 2026 pianel. Todos los derechos reservados.