Artículo 10 de 10 · Vesting y Cliff
Casos de conflicto entre fundadores por el vesting
Los conflictos de vesting entre cofundadores son más comunes de lo que parece. Casos reales y cómo el acuerdo de vesting determina el resultado de cada uno.
Los conflictos entre cofundadores son una de las principales causas de muerte de startups en etapa temprana. Y dentro de esos conflictos, el equity y el vesting están en el centro de la mayoría de las disputas más costosas — tanto en términos económicos como emocionales. Entender cómo el acuerdo de vesting determina el resultado de estos conflictos puede hacer la diferencia entre resolver una crisis y destruir una empresa.
¿Qué pasa cuando el cofundador se va antes de completar el cliff?
Escenario: dos cofundadores llevan nueve meses trabajando. Tienen vesting de cuatro años con cliff de doce meses. Uno decide que no quiere continuar — tiene diferencias insuperables sobre la visión del producto. Quiere llevarse «su parte» del equity.
Sin vesting: si las acciones fueron emitidas sin restricciones, el cofundador que sale se lleva el 50% (o su porcentaje acordado) sin importar que no completó el cliff. La empresa queda con el 50% de sus acciones en manos de alguien que ya no está involucrado, lo que puede bloquear futuras rondas o decisiones.
Con vesting bien implementado: el cofundador que sale no ha vestado ninguna acción — el cliff era de doce meses y solo llevaba nueve. La empresa (o los cofundadores restantes) puede recomprar las acciones a precio nominal. El cofundador sale sin equity, lo que es duro pero refleja que no había cumplido el compromiso mínimo.
Este es exactamente el escenario que el cliff está diseñado para prevenir. Y también es el escenario que más frecuentemente no se anticipa antes de firmarse el acuerdo.
El cofundador que ya completó el vesting
Escenario: tres años después de fundar la empresa, uno de los cofundadores quiere salir. Su vesting ya está al 75% — ha vestado la mayor parte. Quiere irse a otro proyecto pero mantener sus acciones.
Con vesting, este escenario es completamente legítimo: el cofundador que sale se queda con el equity vestado hasta la fecha. La empresa no tiene derecho a recomprar las acciones ya vestadas a menos que existan cláusulas específicas de buyback voluntario o right of first refusal (ROFR). El cofundador se convierte en un accionista pasivo.
El conflicto típico aquí no es sobre el equity en sí, sino sobre el valor como accionista pasivo: ¿el cofundador que sale tiene derecho a información periódica? ¿Tiene derecho de voto en decisiones importantes? ¿Cómo se manejan las distribuciones si las hay? Estas preguntas deben estar en el shareholders agreement, no en el acuerdo de vesting.
Desacuerdo sobre la fecha de inicio del vesting
Escenario: los cofundadores firmaron el acuerdo de vesting tarde — catorce meses después de que empezaron a trabajar. Uno dice que el vesting debería empezar desde la fecha real de inicio (con vesting retroactivo). El otro dice que debería empezar desde la fecha de la firma.
Este conflicto ocurre cuando el acuerdo de vesting no especificó claramente cuál es la fecha de inicio. La solución retroactiva es más justa para el cofundador que llevaba más tiempo; la solución desde la firma es más simple y más favorable para el cofundador con menos antigüedad.
La lección: el acuerdo debe ser explícito sobre la fecha de inicio del vesting. Y esta conversación debe tenerse antes de firmar, no después.
Despido de un cofundador
Escenario: uno de los cofundadores no está cumpliendo con sus responsabilidades. El equipo decide pedirle que deje la empresa. ¿Qué pasa con su equity?
Este es uno de los escenarios más complejos. El cofundador «despedido» tiene derecho a conservar el equity ya vestado — el vesting no desaparece por ser removido de sus funciones operativas. La empresa puede recomprar las acciones no vestadas al precio nominal, pero las vestadas son del cofundador.
Algunas estructuras incluyen cláusulas de «good leaver / bad leaver»: si el cofundador sale por razones que califican como «bad leaver» (fraude, breach of fiduciary duty, violación de obligaciones), la empresa puede tener el derecho de recomprar también las acciones vestadas, a precio nominal o a precio de mercado reducido. Estas cláusulas son comunes en Europa y cada vez más en Latam, y deben negociarse explícitamente.
Dilución asimétrica por vesting incompleto
Escenario: la empresa levanta una ronda. Las acciones no vestadas del cofundador que salió (recompradas a precio nominal) crean un pool que se puede reasignar. Si ese pool se usa para compensar al equipo restante, los fundadores activos se diluyen menos que si hubieran emitido acciones nuevas.
El vesting bien implementado tiene este beneficio secundario: cuando alguien sale antes de completar el período, las acciones no vestadas vuelven al control de la empresa y pueden reasignarse de forma más favorable que emitir nuevas acciones.
¿Cómo prevenir conflictos de vesting desde el inicio?
La mayoría de los conflictos de vesting entre fundadores tienen raíz en conversaciones que no se tuvieron al inicio. Las preguntas que todo equipo fundador debería responder antes de estructurar el equity:
- ¿Qué pasa si alguien quiere irse antes de completar el vesting?
- ¿Qué pasa si alguien es despedido? ¿Hay diferencia entre despido con causa y sin causa?
- ¿Qué pasa si alguien no está cumpliendo con lo acordado pero tampoco quiere salir?
- ¿La empresa tiene derecho de first refusal si un cofundador quiere vender sus acciones?
- ¿Hay cláusulas de good leaver / bad leaver?
Responder estas preguntas cuando la relación es buena y los incentivos están alineados es la mejor inversión de tiempo que puede hacer un equipo fundador. El acuerdo de vesting es el contrato más importante que firmará entre ellos — y merece la misma atención que cualquier acuerdo con un inversor externo.
Conflictos de vesting en Chile: el SHA como primer y mejor recurso
En Chile, los conflictos de vesting entre cofundadores se resuelven según lo que diga el SHA. Si el SHA especifica arbitraje (lo recomendable: Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Santiago), el proceso toma 6–18 meses y los árbitros tienen experiencia en conflictos societarios. Sin cláusula de arbitraje, la disputa va a los tribunales civiles ordinarios, con un proceso que puede durar 3–5 años. El costo de incluir una cláusula de arbitraje en el SHA inicial es cero; el costo de litigar sin ella es enorme.
Las cláusulas de 'good leaver' y 'bad leaver' son ejecutables bajo el Código Civil chileno si están bien redactadas. Good leaver (quien sale por causas ajenas a su voluntad: enfermedad, etc.) normalmente retiene las acciones vestadas. Bad leaver (quien sale sin haber cumplido compromisos o por incumplimiento grave) puede quedar sujeto a la opción de recompra al precio nominal, independientemente del valor actual. Estas cláusulas deben estar en el SHA con criterios objetivos —no solo 'a criterio de los demás socios'— para ser ejecutables.
El rol del mediador en conflictos de vesting
Cuando hay disputa sobre el vesting de un cofundador que salió, la primera línea de resolución debe ser la mediación — no el litigio. El Centro de Mediación del CAS (Centro de Arbitraje de Santiago) ofrece mediaciones en plazos de 4–6 semanas con costos de UF 30–80 (USD 1.200–3.200) — una fracción del costo de un juicio arbitral. Si el SHA incluye una cláusula de mediación obligatoria previa al arbitraje, ambas partes deben intentarla antes de escalar. El mediador no impone soluciones — facilita la negociación entre las partes para llegar a un acuerdo que ambas puedan aceptar. La tasa de éxito de la mediación en disputas comerciales en Chile supera el 60%, lo que la convierte en la opción más eficiente para la mayoría de los conflictos de vesting entre cofundadores.
Pianel proporciona el historial auditado de cada transacción de equity — fechas de emisión, porcentajes acordados, estado de vesting actualizado — para que en una disputa entre cofundadores ambas partes partan de la misma fuente de verdad sobre quién tiene qué.
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