Artículo 5 de 10 · Vesting y Cliff
Vesting retroactivo: cómo implementarlo cuando ya pasó tiempo
Si tu equipo lleva meses trabajando sin vesting formal, no es demasiado tarde. Cómo implementar el vesting retroactivo de forma justa y legalmente válida.
Una situación muy común en startups latinoamericanas: el equipo lleva seis, doce o incluso dieciocho meses trabajando juntos, las acciones fueron emitidas desde el inicio sin condiciones de vesting, y ahora — porque hay un inversor interesado, porque surgió un conflicto entre socios, o simplemente porque el equipo maduró y entiende la importancia del equity bien estructurado — se plantea la pregunta: ¿es demasiado tarde para implementar vesting?
La respuesta es no. El vesting retroactivo es una práctica legítima, aceptada y relativamente común. El nombre puede sonar extraño — ¿cómo puede ser retroactivo algo que se establece ahora? — pero la mecánica tiene sentido: el acuerdo reconoce el tiempo ya trabajado como si el vesting hubiera estado activo desde el inicio.
¿Cómo funciona el vesting retroactivo en la práctica?
El mecanismo central es el siguiente: el acuerdo de vesting se firma hoy, pero la fecha de inicio del vesting se establece retroactivamente en la fecha en que el fundador o empleado comenzó a trabajar en la empresa. El tiempo transcurrido entre esa fecha y hoy se cuenta como si el vesting hubiera estado corriendo.
Ejemplo concreto: un cofundador empezó a trabajar hace dieciocho meses. Hoy se firma el acuerdo de vesting con cliff de doce meses y cuatro años totales. Dado que ya pasaron dieciocho meses desde la fecha retroactiva, el cofundador ya ha superado el cliff (mes doce) y tiene vestados seis meses adicionales después del cliff. En términos de porcentaje, eso representa el 25% (del cliff) más el 6,25% (seis meses de los 36 mensuales restantes) — un total de aproximadamente el 37,5%.
El 62,5% restante continuará vestando mensualmente hasta completar los cuatro años desde la fecha de inicio retroactiva, que en este caso sería seis meses menos en el futuro que si el vesting empezara desde hoy.
Las dos formas de implementarlo
Existen dos mecanismos técnicos para implementar vesting retroactivo en acciones ya emitidas:
- Derecho de recompra: la empresa obtiene el derecho a recomprar, a precio nominal, las acciones que todavía no han vestado si el fundador sale antes de completar el período. Las acciones siguen a nombre del fundador, pero con una restricción contractual. Este mecanismo es más simple y no requiere reasignar acciones.
- Cancelación y reemisión: las acciones originales se cancelan y se reemiten con condiciones de vesting explícitas. Este mecanismo es más limpio técnicamente pero implica más papeleo y potencialmente implicaciones fiscales dependiendo del país.
En la mayoría de los casos, el mecanismo de derecho de recompra es suficiente y más práctico. Un abogado con experiencia en startups puede ayudar a determinar cuál es el más apropiado según la jurisdicción y el estado actual del cap table.
¿Por qué los inversores exigen el vesting retroactivo?
Cuando un inversor institucional (VC, aceleradora, fondo) hace due diligence, una de las primeras cosas que revisa es si el equipo fundador tiene vesting. Si no lo tiene, casi con certeza va a pedirlo como condición para invertir — y si el equity ya está emitido sin restricciones, pedirán que se implemente retroactivamente.
La razón es sencilla desde la perspectiva del inversor: si pone capital en una empresa donde los fundadores ya tienen su equity completamente desbloqueado, no hay ninguna restricción económica que les impida irse el mes siguiente. El inversor acaba de poner dinero en una empresa cuyo equipo puede disolverse sin consecuencias.
El vesting retroactivo resuelve ese problema: incluso si el fundador lleva dieciocho meses, sigue teniendo un porcentaje de su equity sujeto a permanencia futura. Eso le da al inversor la tranquilidad de que el equipo tiene razones económicas para quedarse y ejecutar.
La conversación difícil entre cofundadores
Implementar vesting retroactivo requiere que todos los cofundadores estén de acuerdo — y a veces esa conversación no es fácil. Si un cofundador lleva más tiempo que otro, o si las contribuciones han sido desiguales, el vesting retroactivo puede abrir discusiones sobre si los porcentajes de equity siguen siendo justos.
Esa conversación, aunque incómoda, es necesaria. Es mejor tenerla ahora — cuando hay voluntad de mantener la sociedad — que en el futuro cuando haya más dinero en juego y menos disposición a ceder. Si durante esa conversación salen a la superficie tensiones sobre la distribución del equity, es una señal de que esas tensiones ya existían y que era mejor resolverlas cuanto antes.
El momento siempre es ahora
No existe un momento ideal para implementar el vesting retroactivo — siempre habrá razones para aplazarlo. Pero hay una regla práctica: implementarlo antes de que un inversor lo pida es siempre mejor que implementarlo después. Cuando es el inversor quien lo pide, la negociación ya no es libre — hay presión, y los términos pueden ser menos favorables para los fundadores.
Si tu startup lleva tiempo operando sin vesting, el ejercicio de implementarlo retroactivamente también sirve como una revisión del estado del equipo: ¿todos están comprometidos con el plan? ¿Las contribuciones actuales justifican los porcentajes de equity? ¿Hay ajustes que hacer antes de que llegue capital externo?
Responder esas preguntas con honestidad, aunque sea incómodo, es una de las mejores inversiones de tiempo que puede hacer un equipo fundador.
Vesting retroactivo en Chile: la fecha de inicio en el SHA
En Chile, implementar vesting retroactivo requiere que el SHA especifique la fecha de inicio retroactiva del vesting. Esa fecha determina qué porcentaje ya está vestado y qué sigue sujeto al derecho de opción de compra. Desde la perspectiva del SII, si la empresa tiene una valuación significativa al momento de formalizar el SHA, la diferencia entre el valor de mercado actual de las acciones y el precio nominal de recompra podría ser tratada como un beneficio tributable. Consulta con un abogado tributario antes de implementar vesting retroactivo en empresas con más de 12 meses de historia y con rondas de capital previas.
Cómo documentar el vesting retroactivo en Chile
El vesting retroactivo requiere un SHA nuevo o un adenda al SHA existente que todos los socios firmen. Los elementos clave a documentar: fecha de inicio del vesting (generalmente la fecha de constitución de la SpA o la fecha de inicio de trabajo a tiempo completo del fundador), calendario de devengo (incluyendo cuánto se reconoce como ya devengado a la fecha de firma), precio nominal de recompra, y definición de goodleaver/badleaver. El acta de directorio que aprueba el SHA debe dejar constancia de que todos los directores entendieron y aprobaron el mecanismo de recompra. Sin este respaldo documental, el vesting retroactivo es un acuerdo verbal que ningún inversor o adquirente futuro reconocerá formalmente.
Negociar el vesting retroactivo entre cofundadores
Implementar vesting retroactivo requiere que todos los cofundadores acepten someter sus acciones a un mecanismo de recompra — incluyendo los que llevan más tiempo y ya sienten que "se lo ganaron". La conversación más difícil: el cofundador que lleva 18 meses y quiere que su vesting empiece como si hubiera hecho cliff ya. La mejor argumentación: el vesting no es una penalidad por el pasado — es una protección para el futuro. Si uno de ustedes sale en los próximos 6 meses, ¿cuántas acciones es justo que se lleve? El vesting retroactivo que reconoce el trabajo pasado (ej., 40% ya devengado para el cofundador de 18 meses) y protege hacia adelante (60% restante en 30 meses) es más equitativo que un sistema de todo-o-nada.
Pianel implementa el vesting retroactivo en el cap table desde la fecha de inicio acordada, calculando automáticamente las acciones vestadas a la fecha de firma y proyectando el cronograma futuro para que todos los fundadores partan con la misma información.
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