Artículo 8 de 10 · Vesting y Cliff

Vesting en opciones: cómo funciona diferente a las acciones

El vesting en opciones sigue el mismo calendario que en acciones, pero el proceso de ganancia y ejercicio tiene diferencias importantes. Aprende las claves antes de ofrecerlas.

Equipo Pianel·6 min de lectura

El vesting de opciones sobre acciones sigue la misma lógica que el vesting de acciones directas — se gana gradualmente con el tiempo — pero tiene particularidades importantes que hacen que la experiencia del empleado sea bastante diferente. Entender esas diferencias es esencial tanto para quien diseña un plan de compensación como para quien lo recibe.

¿Qué es una opción y cómo interactúa con el vesting?

Una opción es el derecho — no la obligación — de comprar acciones de la empresa a un precio predeterminado (el strike price o precio de ejercicio) durante un período específico. El vesting en opciones determina cuándo ese derecho se puede ejercer.

Mientras una opción no ha vestado, no puede ejercerse. Una vez que vesta, el empleado tiene el derecho de comprar las acciones al precio de ejercicio. Pero «poder ejercer» no significa que sea conveniente hacerlo inmediatamente — depende de muchos factores.

El calendario típico

En el esquema estándar de cuatro años con cliff de doce meses, el vesting de opciones funciona así:

  • Durante los primeros doce meses: el contador avanza pero no hay opciones disponibles para ejercer
  • Al cumplir el mes doce: vestan el 25% de las opciones totales. El empleado puede ahora ejercer esas opciones, pagando el strike price por cada acción.
  • Del mes 13 al 48: vesta aproximadamente el 2,08% del total cada mes
  • Al mes 48: el 100% de las opciones ha vestado

El período durante el cual las opciones vestadas pueden ejercerse se llama ventana de ejercicio. Típicamente dura diez años desde la fecha de concesión, aunque cuando alguien sale de la empresa, esta ventana se reduce drásticamente — generalmente a entre 30 y 90 días.

La gran diferencia: opciones vs. acciones directas

Cuando un fundador tiene acciones directas con vesting, ya es dueño de esas acciones desde el inicio — solo que con restricciones de recompra si sale antes de completar el período. Cuando un empleado tiene opciones, todavía no es dueño de nada: tiene el derecho de convertirse en dueño pagando el strike price.

Esta distinción tiene implicaciones prácticas:

  1. El empleado con opciones necesita invertir dinero para ejercerlas: si el strike price es de USD 1 por acción y ha vestado 10.000 opciones, necesita USD 10.000 para ejercerlas. Esta es una barrera real, especialmente para empleados en etapa temprana con salarios por debajo del mercado.
  2. El momento del ejercicio tiene implicaciones fiscales: en muchas jurisdicciones, el ejercicio de opciones es un evento gravable. El valor entre el strike price y el valor de mercado actual al momento del ejercicio puede generar un ingreso imponible, incluso si el empleado aún no ha vendido las acciones.
  3. Las opciones no vestadas no tienen valor inmediato: si la empresa es vendida antes de que el empleado complete su vesting, solo las opciones ya vestadas participan en el evento de liquidez — a menos que haya cláusulas de aceleración.

Early exercise: ejercer antes de que vesten

Algunas empresas permiten el early exercise: ejercer opciones antes de que vesten. Esto puede tener ventajas fiscales en algunos países — si las acciones se ejercen cuando su valor es bajo (típicamente en etapa muy temprana), el ingreso imponible al ejercer es mínimo. Las acciones ejercidas quedan sujetas a las mismas condiciones de vesting (la empresa mantiene el derecho de recompra sobre las no vestadas).

El early exercise tiene sentido cuando: el strike price es igual o muy cercano al valor de mercado actual, la empresa está en etapa muy temprana donde ese valor es bajo, y la jurisdicción del empleado permite este mecanismo con beneficios fiscales. No todas las empresas lo ofrecen y no siempre tiene sentido desde el punto de vista fiscal — requiere análisis caso a caso.

¿Qué pasa con las opciones cuando alguien sale de la empresa?

Cuando un empleado sale de la empresa — por renuncia o despido — sus opciones no vestadas se extinguen. Las opciones ya vestadas quedan disponibles para ejercer durante un período muy corto, típicamente 30 a 90 días. Si no se ejercen dentro de ese plazo, también se extinguen.

Este es uno de los aspectos más problemáticos del equity en opciones: un empleado que lleva tres años en la empresa, tiene opciones vestadas equivalentes a decenas de miles de dólares en valor, pero no tiene los fondos para ejercerlas en ese plazo de 90 días, termina perdiéndolas. Algunas startups más maduras están extendiendo ese plazo a uno o cinco años para dar más flexibilidad — pero sigue siendo la excepción, no la regla.

Strike price y dilución

El strike price se fija al momento de la concesión del grant, basado en una valoración de la acción en ese momento. Idealmente, el strike price es bajo — lo que significa que el potencial de ganancia del empleado es alto si la empresa crece. Conforme la empresa levanta más rondas y su valor aumenta, el strike price de nuevos grants sube, lo que reduce el potencial de ganancia comparativa.

Esto tiene una consecuencia práctica: los empleados que llegan temprano tienen opciones con strike price mucho más bajo que los que llegan después de rondas de financiamiento. El riesgo que asumieron al llegar cuando la empresa valía poco se refleja en mejores condiciones económicas en el ejercicio.

Vesting de opciones en Chile: la Circular SII N°43/2021 y el calendario de vesting

En Chile, el calendario de vesting de opciones interactúa con la Circular SII N°43/2021. El Caso A de la Circular (renta diferida) aplica cuando el contrato de opciones incluye un período de lock-up posterior al ejercicio. El Caso B (renta inmediata) aplica cuando no hay lock-up. El calendario de vesting no determina directamente cuándo se paga el impuesto —eso lo determina si hay lock-up post-ejercicio—, pero sí determina cuándo el empleado puede ejercer y por lo tanto cuándo nace el potencial de ganancia sobre el que el SII calculará el impuesto. Incluir un lock-up de 12 meses en el contrato de opciones estándar es la práctica recomendada para maximizar la diferencia fiscal favorable al empleado.

La ventana de ejercicio post-salida: 90 días y sus consecuencias

El plazo de 90 días para ejercer opciones devengadas tras dejar la empresa es el estándar heredado de Silicon Valley. Para empleados con grants significativos (>0,3% del cap table) que no tienen liquidez para el precio de ejercicio, 90 días puede ser insuficiente — especialmente si la empresa no tiene una valoración de mercado clara que justifique conseguir financiamiento para el ejercicio. Las empresas chilenas progresistas están adoptando plazos de 12–24 meses para empleados senior, especialmente aquellos con más de 2 años de permanencia. Esta práctica reduce el riesgo de que empleados valiosos pierdan su equity al salir por circunstancias personales sin relación con su contribución a la empresa.

Opciones underwater: cuando el precio de ejercicio supera el valor

Las opciones están "underwater" cuando el precio de ejercicio supera el valor actual de mercado de las acciones. Esto ocurre frecuentemente en down rounds o cuando la empresa no creció lo suficiente para superar la valoración implícita del precio de ejercicio. En ese escenario, el empleado no tiene incentivo económico para ejercer — pagar UF 20 por acción cuando el valor de mercado implícito es UF 12 es una pérdida garantizada. Para situaciones de opciones underwater, algunas empresas hacen un "option repricing": cancelan las opciones antiguas y emiten nuevas al precio de mercado actual. En Chile, el repricing puede tener implicaciones tributarias porque constituye un nuevo otorgamiento — debe aprobarse en directorio y documentarse con el respaldo de valoración correspondiente.

Pianel rastrea el vesting de cada opción en el cap table, calculando automáticamente las opciones vestadas y no vestadas por empleado y generando el estado completo del pool para cualquier revisión del directorio o proceso de due diligence.

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